La Universidad de Cantabria y el Centro Tecnológico CTC se convierten en socios preferentes para tratar de captar más proyectos de I+D+i

  • Las dos organizaciones aunarán esfuerzos para movilizar la inversión privada y atraer a Cantabria más fondos nacionales y europeos destinados a la I+D+i.
  • El CTC y la UC conforman un poderoso eje de innovación capaz de ofrecer soluciones tecnológicas que ayuden a garantizar la sostenibilidad del tejido industrial.
  • El convenio suscrito entre ambas entidades también contempla iniciativas para retener el talento investigador generado en Cantabria .

El Centro Tecnológico CTC y la Universidad de Cantabria (UC) serán socios preferentes a la hora de conformar consorcios para concurrir a fondos de financiación competitiva de carácter regional, nacional o europeo. Las dos instituciones trabajarán de manera colaborativa para tratar de movilizar más inversión privada en I+D+i y para atraer a la región más capital destinado a la innovación.

Firma acuerdo colaboracion entre CTC y la UC de Cantabria

Así se recoge en el convenio de colaboración que han suscrito ambas organizaciones esta mañana. Ángel Pazos, rector de la Universidad de Cantabria, y David González Pescador, presidente del Patronato de la Fundación Centro Tecnológico CTC, han rubricado el documento que renueva la vinculación entre la universidad y el centro tecnológico. “Este convenio intensifica nuestra relación actual con la Universidad y consolida un poderoso eje innovador que queda a disposición del tejido industrial de la región” ha explicado González Pescador. Por su parte, el rector, Ángel Pazos, mostró su satisfacción ante la continuidad de la “fructífera” relación entre el CTC y la UC.

La Universidad de Cantabria, miembro del Patronato de CTC y principal agente cántabro en materia de investigación, comparte con el centro tecnológico el objetivo de aplicar el conocimiento producido por los investigadores para generar soluciones innovadoras de alto valor que contribuyan a incrementar la competitividad del tejido industrial y, por tanto ayuden a garantizar su sostenibilidad. Pazos ha señalado que “esta colaboración fortalece la línea de transferencia al conjunto de la sociedad y, en este caso especialmente al ámbito empresarial, del conocimiento obtenido en la UC”. “Nuestra colaboración fortalece el objetivo común de situar cada vez más cerca la investigación y el mundo de la empresa” puntualizó el presidente del Patronato de CTC.

Esta alianza entre dos organizaciones complementarias se materializa en una amplísima capacidad investigadora, una experiencia contrastada y una red de contactos con otras entidades investigadoras nacionales e internacionales. “El convenio nos permitirá ir creando una sociedad de innovación en Cantabria. Somos dos agentes muy fundamentales y vamos a aunar esfuerzos para abordar juntos el cambio de modelo productivo” expresó Pazos. La suma total de capacidades e infraestructuras, unida al extenso conocimiento que tiene CTC sobre las necesidades reales de las empresas, les permitirá diseñar y desarrollar proyectos de innovación conjuntos más completos y mejor estructurados. “Serán soluciones de transferencia tecnológica que, además de incrementar la competitividad de las empresas, les permitirán poder encarar nuevos retos como la diversificación o la internacionalización” explicó González Pescador.

Reforzar los vínculos actuales

Además de establecer vías para promocionar, difundir y apoyar la cultura de la innovación en Cantabria, la renovación del convenio pretende impulsar la relación que ya existe en la UC y CTC. “Colaboramos ya en varios proyectos y esta firma ratifica la voluntad de la UC de ampliar a otros esta colaboración”, ha señalado Pazos. De hecho, el trabajo cooperativo entre las dos organizaciones se ha materializado en múltiples proyectos de innovación, tanto acabados como en fase de desarrollo.

En esta situación se encuentra el Sistema de Acceso a unidades Flotantes de Energías marinas (SAFE). En este caso, CTC y el grupo de Ingeniería Mecánica de la Universidad, junto a la empresas Astander, Degima, Nautilus y Montajes Gomur, conforman un consorcio que está trabajando en el desarrollo completo de la primera patente del único centro tecnológico de la región. El proyecto, que se encuentra en el ecuador de su ejecución, consiste en un sistema que permite el paso sencillo, rápido y seguro entre dos cuerpos flotantes. Por ejemplo, entre una embarcación de apoyo y un aerogenerador offshore. Su desarrollo facilitará las labores de puesta en marcha y mantenimiento de la estructuras necesarias para la producción de energías marinas, aumentando así la producción de energía renovable offshore.

e izquierda a derecha: José María Desiré, director de la OTRI, Beatriz Sancristóbal, directora de Proyectos y Desarrollo de Negocio de CTC, Eduardo González Mesones, presidente Comisión Ejecutiva de CTC, Ángel Pazos, rector de la UC, David González Pescador, presidente del Patronato de CTC, Roberto González, patrono de CTC, Javier León, vicerrector de Investigación y Transferencia del Conocimiento de la UC y Gabriel Pérez Revilla, director financiero de CTC

Del mismo modo, investigadores de la UC y de CTC han desarrollado una tecnología innovadora, basada en las propiedades del óxido de grafeno, para la depuración de aguas contaminadas en el sector nuclear. Esta investigación permitirá a la empresa Equipos Nucleares, S.A. (ENSA) disponer de nueva tecnología para ser más competitiva en los trabajos de desmantelamiento y descontaminación que ofrece a las centrales nucleares. A pesar de su estado embrionario, esta tecnología innovadora  podría suponer un gran avance en uno de los aspectos más controvertidos del sector nuclear. Actualmente, la depuración se realiza mediante otros métodos más complejos y con baja eficiencia. Del mismo modo, podría aplicarse en otros campos como la limpieza de balsas de algunas explotaciones mineras.

Retener el talento investigador de Cantabria

El acuerdo de colaboración también contempla la ejecución de un Plan de Formación continua de alumnos de la UC en prácticas de empleo, en los diferentes campos de actividad de CTC. “Este plan se alinéa con nuestra actual política de becas, que cuenta con una tasa de incorporación laboral del 40%” aseguró González Pescador.

Ambas instituciones también crearán un aula específica para el desarrollo de proyectos de fin de grado y fin de máster. Pazos ha recordado que “la universidad entiende que la etapa final del grado y del máster “es el momento idóneo para contribuir en la formación de los alumnos en relación con el mundo de la empresa”. Una vía adicional que fomentará las oportunidades laborales del alumnado de la UC en el CTC. “Apostamos claramente por retener el talento investigador que se genera en la región” dijo el presidente del Patronato de CTC. “Y es que creemos firmemente que no hace falta salir de Cantabria para desarrollar una carrera profesional completa en el ámbito de la innovación”.

Por último, se fomentará la participación de los investigadores de CTC en los programas y convocatorias de Doctorados Industriales de la UC. Una situación que no es ajena a la realidad de ambas organizaciones dado que, actualmente, una trabajadora del Centro Tecnológico está en pleno desarrollo de su doctorado con la UC.

En concreto, se trata un sistema innovador que emplea el grafeno para atrapar CO2 en las combustiones que se producen en los procesos industriales. Marina González lidera el desarrollo de esta aplicación, diseñada inicialmente para su aplicación en las industrias químicas, que soluciona los problemas derivados de las elevadas emisiones de este gas que provocan, entre otros efectos, el cambio climático y el calentamiento global.

Las propiedades inherentes al grafeno, en concreto su estructura 2D y su capacidad de adaptación, lo convierten en un material ideal para este tipo de aplicaciones que permiten atrapar CO2 para darle un nuevo uso. Y es que, en combinación con hidrógeno o metano, el gas recuperado puede convertirse en combustible de alta densidad, compatible con cualquier infraestructura energética actual. El sistema todavía debe superar varias fases antes de llegar al tejido industrial. Los ensayos realizados han demostrado su validez pero aún quedan por resolverse algunos procesos como la integración, la reutilización o la ingeniería para que sea una innovación aplicable a las membranas y a los filtros selectivos de gases.